Hoy celebramos al santo patrono de la juventud y de la educación: San Juan Bosco, Presbítero y Fundador de la Sociedad Salesiana y del Instituto de las Hijas de María Auxiliadora.
Martirologio Romano: Memoria de san Juan Bosco.
Después de una dura infancia, ordenado sacerdote, dedicó todas sus fuerzas a la educación de los adolescentes, fundando la Sociedad Salesiana y, con la colaboración de santa María Doménica Mazzarello, el Instituto de las Hijas de Auxiliadora, para la formación de la juventud en el trabajo y en la vida cristiana. En este día en Turín, después de cumplir muchas obras, pasó devotamente al banquete eterno.
A Don Bosco encomendamos hoy a todos los maestros, para que siguiendo su ejemplo, lleven a los jóvenes confiados a ellos hacia Dios, con la palabra y su conocimiento, pero sobre todo con el ejemplo de vida.
sábado, 1 de febrero de 2014
martes, 21 de enero de 2014
Enero 21: Santa Inés Virgen y Mártir.
SANTA INÉS, VIRGEN Y MÁRTIR
Inés, siendo aún adolescente, dio el supremo testimonio de la fe con el martirio a honra y título de la castidad.
Se dice que Santa Inés era una niña de 12 o 13 años, de origen patricio. "Su devoción, dice san Ambrosio, era superior a su edad. Su energía superior a su naturaleza”.
“¡Cuantos terrores, insiste san Ambrosio, ensayó el verdugo para asustarla! ¡Cuanto halagos y promesas para rendirla!”. Pero ella respondió: "Injuria sería para mi Esposo el pretender agradar a otro. Me entregaré sólo aquél que primero me eligió".
Rechazó al hijo del prefecto de la ciudad, Procopio, y por ello, después de prometerle riquezas, ella se negó a renunciar a su fe, por ello se le obligó a sacrificar a la diosa Vesta o Minerva, lo que no consiguieron a pesar de las torturas del fuego y de las promesas de grandes riquezas y bienes materiales.
Como en el derecho romano, no se podía condenar a muerte a una virgen, el juez Sempronio ordenó que la llevasen a un prostíbulo, con la intención de que la violasen, pero su cuerpo se cubrió con su cabello, y todos los que intentaron tocarla murieron en el acto. "Haz lo que quieras, responde Inés, impávida y confiada. Cristo no olvida a los suyos. Teñirás, si quieres, la espada con mi sangre. Pero no mancillarás mis miembros con la lujuria". Por fin fue degollada. San Ambrosio dirá: "Va coronada no de flores, sino de gracia y castidad". Fue enterrada en la vía Nomentana.
Inés, siendo aún adolescente, dio el supremo testimonio de la fe con el martirio a honra y título de la castidad.
Se dice que Santa Inés era una niña de 12 o 13 años, de origen patricio. "Su devoción, dice san Ambrosio, era superior a su edad. Su energía superior a su naturaleza”.
“¡Cuantos terrores, insiste san Ambrosio, ensayó el verdugo para asustarla! ¡Cuanto halagos y promesas para rendirla!”. Pero ella respondió: "Injuria sería para mi Esposo el pretender agradar a otro. Me entregaré sólo aquél que primero me eligió".
Rechazó al hijo del prefecto de la ciudad, Procopio, y por ello, después de prometerle riquezas, ella se negó a renunciar a su fe, por ello se le obligó a sacrificar a la diosa Vesta o Minerva, lo que no consiguieron a pesar de las torturas del fuego y de las promesas de grandes riquezas y bienes materiales.
Como en el derecho romano, no se podía condenar a muerte a una virgen, el juez Sempronio ordenó que la llevasen a un prostíbulo, con la intención de que la violasen, pero su cuerpo se cubrió con su cabello, y todos los que intentaron tocarla murieron en el acto. "Haz lo que quieras, responde Inés, impávida y confiada. Cristo no olvida a los suyos. Teñirás, si quieres, la espada con mi sangre. Pero no mancillarás mis miembros con la lujuria". Por fin fue degollada. San Ambrosio dirá: "Va coronada no de flores, sino de gracia y castidad". Fue enterrada en la vía Nomentana.
jueves, 16 de enero de 2014
LOS ESCANDALOS DE LOS SACERDOTES! VERGUENZA PARA LA IGLESIA: PAPA FRANCISCO
Los escándalos en la Iglesia suceden porque no
hay una relación viva con Dios y con su Palabra. Así, los sacerdotes corruptos,
en vez de dar el pan de la vida, dan un pasto envenenado al santo Pueblo de
Dios: así lo ha afirmado Papa Francisco en su homilía de la mañana, durante la
misa presidida en Santa Marta.
Comentando la
lectura del día y el salmo responsorial, que relatan una dura derrota de los
israelitas de la mano de los filisteos, el Papa observa que el Pueblo de Dios
en aquella época había abandonado al Señor. Se decía que la Palabra de Dios era
“rara” en ese tiempo. El viejo sacerdote Eli era un “tibio” y sus hijos
“corruptos, que asustaban al pueblo y lo maltrataba”. Los israelitas para
combatir contra los filisteos utilizan el arca de la alianza, pero como una
cosa “mágica”, “una cosa externa”. Y son derrotados: el arca es tomada por los
enemigos. No hay fe verdadera en Dios, en su presencia real en la vida:
“Esta cita de la
Escritura nos hace pensar en cómo es nuestra relación con Dios, con la Palabra
de Dios: ¿es una relación formal? ¿Es una relación lejana? ¿La Palabra de Dios
entra en nuestro corazón, cambia nuestro corazón, tiene este poder o no, es una
relación formal, todo bien? ¡Pero el corazón está cerrado a esa Palabra! Y nos
lleva a pensar en muchas derrotas de la Iglesia, a tantas derrotas del Pueblo
de Dios, sencillamente porque no escucha al Señor, no busca al Señor, ¡no se
deja encontrar por el Señor! Y después de la tragedia, la oración, esta: ‘Pero
Señor ¿Qué ha pasado? Has hecho de nosotros el desprecio de nuestros vecinos.
El desprecio y la burla de los que nos rodean. Nos has hecho refrán de los
gentiles, nos hacen muecas las naciones”.
El Papa se refiere
a los escándalos de la Iglesia:
“Pero nos
avergonzamos? Muchos escándalos que no quiero mencionar de forma individual,
pero que todos sabemos… ¡sabemos donde están! Escándalos, algunos que han hecho
pagar mucho dinero: ¡Está bien! Se debe hacer así.. ¡La vergüenza de la
Iglesia! ¿Pero nos hemos avergonzado de las derrotas de sacerdotes, obispos,
laicos? La Palabra de Dios en esos escándalos era rara, en esos hombres y
mujeres ¡la Palabra de Dios era rara! ¡No tenían un vínculo con Dios! Tenían
una posición en la Iglesia, una posición de poder, incluso de comodidad. Pero
la Palabra de Dios, ¡no! ‘Pero, yo tengo una medalla!; ‘yo llevo la Cruz’…
¡Igual que estos llevaban el arca! ¡Sin la relación viva con Dios y con la
Palabra de Dios! Me viene a la mente la Palabra de Jesús para los que
provocaban los escándalos… y aquí el escándalo llegó: toda una decadencia del
Pueblo de Dios, hasta la debilidad, la corrupción de los sacerdotes”.
Papa Francisco
concluye la homilía dirigiendo su pensamiento al Pueblo de Dios: “¡Pobre gente!
¡Pobre gente! No damos de comer el pan de la vida; no damos de comer, en esos
casos, ¡la verdad! Damos de comer pasto envenenado, muchas veces. ‘Despierta,
¡por qué duermes Señor!’. Qué esta sea nuestra oración! ¡Despierta!¡No nos
rechaces para siempre! ¿Por qué escondes tu rostro? ¿por qué olvidas nuestra miseria
y opresión?’ Pidamos al Señor no olvidarnos nunca de la Palabra de Dios, que
está viva, que entre en nuestro corazón y que no olvidemos nunca al santo
pueblo fiel de Dios, ¡que nos pide pasto fuerte!”.
miércoles, 15 de enero de 2014
Meditemos sobre la Navidad.
Hemos finalizado una gran
etapa, en la que no solo disfrutamos del descanso y la compañía familiar, sino
que también conmemoramos el nacimiento de nuestro Salvador.
Y es allí, en el seno de la
familia de Nazaret, donde contemplamos la gloria de Dios, manifestada en su
Hijo y en la mujer que Él escogió para que fuera su Madre. ¡Qué grandeza la de
María! Ser la elegida de Dios para traernos la salvación.
La Virgen María
fue "dotada por Dios con dones a la medida de su misión tan
importante" (Lumen Gentium). El ángel Gabriel pudo saludar a María como
"llena de gracia" porque ella estaba totalmente llena de la gracia de
Dios. Dios la bendijo con toda clase de bendiciones espirituales, más que a
ninguna otra persona creada. Ella es "redimida de la manera más sublime en
atención a los méritos de su Hijo". Para comprender el gran misterio de la
encarnación, hay que reconocer en María a la nueva Eva, pues si por la
desobediencia de Eva entramos en el pecado, por el Sí humilde, obediente y abnegado
de María hemos sido redimidos, en su hijo Jesús, nuestro Señor.
Dios con su
infinita misericordia, no quería que la raza humana, a quien con tanto amor ha
creado, se condenara por el pecado, sino que alcanzara la redención a través
del sacrificio santo de su único Hijo, el cual, nos ha nacido del vientre sin
mancha de María y en éste proceso escogió a San José, como padre putativo de Jesús, llenándolo de todos los dones de un padre perfecto, para que apoyando a su esposa, conociera el triunfo de Dios sobre Satanás y el pecado.
Contemplemos a la Sagrada
Familia y reconsideremos…
Hombres: ¿Qué nos hace falta
para imitar a José y ser esposos modelos? ¿Qué nos hace falta para ser unos
padres como José, y educar a nuestros hijos en la fe de Dios?
Mujeres: ¿Estamos imitando a
María en su entrega abnegada por el hogar? ¿Qué hace falta para ser la Madre
modelo que sus hijos necesitan?
Hijos: ¿Honramos a nuestros
padres, obedeciendo sus reglas, respetando sus normas y correspondiendolos en
el amor que nos dan? ¿Estamos imitando a Jesús, modelo de amor y entrega en el
hogar?
Oremos a Jesús, María y José
para que ellos reinen en nuestro hogar y nos guíen en nuestro diario caminar
juntos! a María en su
entrega abnegada por el hogar? ¿Qué hace falta para ser la Madre modelo que sus
hijos necesitan?
Hijos: ¿Honramos a nuestros padres, obedeciendo sus reglas, respetando sus normas y correspondiendolos en el amor que nos dan? ¿Estamos imitando a Jesús, modelo de amor y entrega en el hogar?
Oremos a Jesús, María y José para que ellos reinen en nuestro hogar y nos guíen en nuestro diario ca
Hijos: ¿Honramos a nuestros padres, obedeciendo sus reglas, respetando sus normas y correspondiendolos en el amor que nos dan? ¿Estamos imitando a Jesús, modelo de amor y entrega en el hogar?
Oremos a Jesús, María y José para que ellos reinen en nuestro hogar y nos guíen en nuestro diario ca
a María en su entrega abnegada por el hogar? ¿Qué hace falta para ser la
Madre modelo que sus hijos necesitan?
Hijos: ¿Honramos a nuestros padres, obedeciendo sus reglas, respetando sus normas y correspondiendolos en el amor que nos dan? ¿Estamos imitando a Jesús, modelo de amor y entrega en el hogar?
Oremos a Jesús, María y José para que ellos reinen en nuestro hogar y nos guíen en nuestro diario caminar juntos!a María en su entrega abnegada por el hogar? ¿Qué hace falta para ser la Madre modelo que sus hijos necesitan?
Hijos: ¿Honramos a nuestros padres, obedeciendo sus reglas, respetando sus normas y correspondiendolos en el amor que nos dan? ¿Estamos imitando a Jesús, modelo de amor y entrega en el hogar?
Oremos a Jesús, María y José para que ellos reinen en nuestro hogar y nos guíen en nuestro diario caminar juntos!a María en su entrega abnegada por el hogar? ¿Qué hace falta para ser la Madre modelo que sus hijos necesitan? a María en su entrega abnegada por el hogar? ¿Qué hace falta para ser la Madre modelo que sus hijos necesitan?
Hijos: ¿Honramos a nuestros padres, obedeciendo sus reglas, respetando sus normas y correspondiendolos en el amor que nos dan? ¿Estamos imitando a Jesús, modelo de amor y entrega en el hogar?
Oremos a Jesús, María y José para que ellos reinen en nuestro hogar y nos guíen en nuestro diario caminar juntos!
Hijos: ¿Honramos a nuestros padres, obedeciendo sus reglas, respetando sus normas y correspondiendolos en el amor que nos dan? ¿Estamos imitando a Jesús, modelo de amor y entrega en el hogar?
Oremos a Jesús, María y José para que ellos reinen en nuestro hogar y nos guíen en nuestro diario caminar juntos!a María en su entrega abnegada por el hogar? ¿Qué hace falta para ser la Madre modelo que sus hijos necesitan?
Hijos: ¿Honramos a nuestros padres, obedeciendo sus reglas, respetando sus normas y correspondiendolos en el amor que nos dan? ¿Estamos imitando a Jesús, modelo de amor y entrega en el hogar?
Oremos a Jesús, María y José para que ellos reinen en nuestro hogar y nos guíen en nuestro diario caminar juntos!a María en su entrega abnegada por el hogar? ¿Qué hace falta para ser la Madre modelo que sus hijos necesitan? a María en su entrega abnegada por el hogar? ¿Qué hace falta para ser la Madre modelo que sus hijos necesitan?
Hijos: ¿Honramos a nuestros padres, obedeciendo sus reglas, respetando sus normas y correspondiendolos en el amor que nos dan? ¿Estamos imitando a Jesús, modelo de amor y entrega en el hogar?
Oremos a Jesús, María y José para que ellos reinen en nuestro hogar y nos guíen en nuestro diario caminar juntos!
lunes, 9 de diciembre de 2013
La Inmaculada Concepción
LA INMACULADA CONCEPCIÓN
Diciembre 8
Ella, desde el momento en que fue concebida por sus padres, por gracia y privilegios únicos que Dios le concedió, fue preservada de toda mancha del pecado original.
En nuestra sociedad, la pureza tiene dos valores opuestos. Mientras la droga más pura es la más cara y todos buscan el detergente que deje la ropa más blanca, muy pocos se preocupan de mantener su alma y su vida pura, de cara a la vida eterna. Incluso, quienes se confiesan seguido son, a veces, criticados y se les califica despectivamente de "mochos". La Virgen María nos invita a vivir este ideal de la pureza, aunque para ello tengamos que ir "contra corriente".
Un poco de historia
El 8 de diciembre de 1854, el Papa Pío IX, promulgó un documento llamado "Ineffabilis Deus" en el que estableció que el alma de María, en el momento en que fue creada e infundida, estaba adornada con la gracia santificante.
Desde entonces, esta es de las verdades que los católicos creemos, aunque a veces, no entendamos. Es lo que se llama Dogma o artículo de fe.
La Virgen María fue "dotada por Dios con dones a la medida de su misión tan importante" (Lumen Gentium). El ángel Gabriel pudo saludar a María como "llena de gracia" porque ella estaba totalmente llena de la gracia de Dios. Dios la bendijo con toda clase de bendiciones espirituales, más que a ninguna otra persona creada. Ella es "redimida de la manera más sublime en atención a los méritos de su Hijo". (LG, n. 53)
La devoción a la Inmaculada Concepción es uno de los aspectos más difundidos de la devoción mariana. Tanto en Europa como en América se adoptó a la Inmaculada Concepción como patrona de muchos lugares.
María tiene un lugar muy especial dentro de la Iglesia por ser la Madre de Jesús. Sólo a Ella Dios le concedió el privilegio de haber sido preservada del pecado original, como un regalo especial para la mujer que sería la Madre de Jesús y madre Nuestra.
Con esto, hay que entender que Dios nos regala también a cada uno de nosotros las gracias necesarias y suficientes para cumplir con la misión que nos ha encomendado y así seguir el camino al Cielo, fieles a su Iglesia Católica.
Podemos aprender que es muy importante para nosotros recibir el Bautismo, que sí nacimos con la mancha del pecado original. Al bautizarnos, recibimos la gracia santificante que borra de nuestra alma el pecado original. Además, nos hacemos hijos de Dios y miembros de la Iglesia. Al recibir este sacramento, podemos recibir los demás.
Para conservar limpia de pecado nuestra alma podemos acudir al Sacramento de la Confesión y de la Eucaristía, donde encontramos a Dios vivo.
Hay quienes dicen que María fue una mujer como cualquier otra y niegan su Inmaculada Concepción. Dicen que esto no pudo haber sido posible, que todos nacimos con pecado original. En el Catecismo de la Iglesia Católica podemos leer acerca de la Inmaculada Concepción de María en los números 490 al 493.
El alma de María fue preservada de toda mancha del pecado original, desde el momento de su concepción. María siempre estuvo llena de Dios para poder cumplir con la misión que Dios tenía para Ella.
Con el Sacramento del Bautismo se nos borra el pecado original. Dios regala a cada uno de nosotros las gracias necesarias y suficientes, para que podamos cumplir con la misión que nos ha encomendado.
¡Virgen María, Madre Inmaculada, ruega por nosotros!!
Autor: Tere Fernández
Diciembre 8
Ella, desde el momento en que fue concebida por sus padres, por gracia y privilegios únicos que Dios le concedió, fue preservada de toda mancha del pecado original.
En nuestra sociedad, la pureza tiene dos valores opuestos. Mientras la droga más pura es la más cara y todos buscan el detergente que deje la ropa más blanca, muy pocos se preocupan de mantener su alma y su vida pura, de cara a la vida eterna. Incluso, quienes se confiesan seguido son, a veces, criticados y se les califica despectivamente de "mochos". La Virgen María nos invita a vivir este ideal de la pureza, aunque para ello tengamos que ir "contra corriente".
Un poco de historia
El 8 de diciembre de 1854, el Papa Pío IX, promulgó un documento llamado "Ineffabilis Deus" en el que estableció que el alma de María, en el momento en que fue creada e infundida, estaba adornada con la gracia santificante.
Desde entonces, esta es de las verdades que los católicos creemos, aunque a veces, no entendamos. Es lo que se llama Dogma o artículo de fe.
La Virgen María fue "dotada por Dios con dones a la medida de su misión tan importante" (Lumen Gentium). El ángel Gabriel pudo saludar a María como "llena de gracia" porque ella estaba totalmente llena de la gracia de Dios. Dios la bendijo con toda clase de bendiciones espirituales, más que a ninguna otra persona creada. Ella es "redimida de la manera más sublime en atención a los méritos de su Hijo". (LG, n. 53)
La devoción a la Inmaculada Concepción es uno de los aspectos más difundidos de la devoción mariana. Tanto en Europa como en América se adoptó a la Inmaculada Concepción como patrona de muchos lugares.
María tiene un lugar muy especial dentro de la Iglesia por ser la Madre de Jesús. Sólo a Ella Dios le concedió el privilegio de haber sido preservada del pecado original, como un regalo especial para la mujer que sería la Madre de Jesús y madre Nuestra.
Con esto, hay que entender que Dios nos regala también a cada uno de nosotros las gracias necesarias y suficientes para cumplir con la misión que nos ha encomendado y así seguir el camino al Cielo, fieles a su Iglesia Católica.
Podemos aprender que es muy importante para nosotros recibir el Bautismo, que sí nacimos con la mancha del pecado original. Al bautizarnos, recibimos la gracia santificante que borra de nuestra alma el pecado original. Además, nos hacemos hijos de Dios y miembros de la Iglesia. Al recibir este sacramento, podemos recibir los demás.
Para conservar limpia de pecado nuestra alma podemos acudir al Sacramento de la Confesión y de la Eucaristía, donde encontramos a Dios vivo.
Hay quienes dicen que María fue una mujer como cualquier otra y niegan su Inmaculada Concepción. Dicen que esto no pudo haber sido posible, que todos nacimos con pecado original. En el Catecismo de la Iglesia Católica podemos leer acerca de la Inmaculada Concepción de María en los números 490 al 493.
El alma de María fue preservada de toda mancha del pecado original, desde el momento de su concepción. María siempre estuvo llena de Dios para poder cumplir con la misión que Dios tenía para Ella.
Con el Sacramento del Bautismo se nos borra el pecado original. Dios regala a cada uno de nosotros las gracias necesarias y suficientes, para que podamos cumplir con la misión que nos ha encomendado.
¡Virgen María, Madre Inmaculada, ruega por nosotros!!
Autor: Tere Fernández
viernes, 8 de noviembre de 2013
"Dios no es un buen perdedor, Papa Francisco"
Al comentar las parábolas de la oveja perdida y la moneda perdida , el Obispo de Roma explicó la actitud de los escribas y fariseos que se escandalizaron por las cosas que Jesús hacía y murmuraban contra Él : “Este hombre es un peligro, come con publicanos y pecadores.” Jesús – afirmó el Santo Padre -, dice que ésta “es la música de la hipocresía” y que “a ésta hipocresía de los murmullos responde con una parábola”:
“Él responde a la murmuración con un parábola alegre. En este pequeño relato aparece cuatro veces la palabra alegría. ‘Y ustedes - como si dijese – y ustedes se escandalizan por esto, pero mi Padre se alegra’. Ese es el mensaje más profundo: la alegría de Dios que es un Dios que no le gusta perder, no es un buen perdedor, y por eso, para no perder, sale de sí y va, busca. Es un Dios que busca: busca a todos aquellos que están lejos de Él, como el pastor, que va en busca de la oveja perdida.”
El trabajo de Dios – subrayó Francisco - es “ir a buscar” para “invitar a todos a la fiesta, a los buenos y los malos”:
“Él no tolera perder a uno de los suyos. Ésta será también la oración de Jesús, el Jueves Santo: ‘Padre, que no pierda a ninguno de los que me has dado’. Es un Dios que camina buscándonos y tiene una cierta debilidad de amor por los que están más alejados, que se han perdido ...va y los busca ¿y cómo busca? Busca hasta el final, como ese pastor que va en la oscuridad, buscando hasta que encuentra a la oveja; o como la mujer, que cuando pierde aquella moneda enciende la lámpara, barre la casa y la busca con cuidado. Así busca Dios. ‘¡Este hijo no lo pierdo, es mío! No quiero perderlo’. Este es nuestro Padre: siempre nos busca.”
Luego, “cuando ha encontrado a la oveja” y la ha traído al redil poniéndola junto a las demás, explicó el Pontífice, ninguna debe decir: “tú estabas perdida”, sino “tú eres una de nosotras”, porque le vuelve a dar toda la dignidad. “No hay diferencia” porque Dios “cura a todos aquellos que ha encontrado. Y cuando hace esto es un Dios que se alegra”:
“El gozo de Dios no es la muerte del pecador, sino su vida: es la alegría. ¡Tan lejos estaba esa gente que murmuraba contra Jesús, tan lejos del corazón de Dios! No lo conocían. Creían que ser religiosos, que ser personas buenas significase estar siempre bien, ser educados y tantas veces aparentar ser educados, ¿no? Esta es la hipocresía de la murmuración. En cambio, la alegría del Padre, Dios, es aquella del amor: nos ama. ‘¡Pero, yo soy un pecador, he hecho esto, esto, esto!’... ‘Yo te amo lo mismo y voy a buscarte y te traigo de regreso a casa’. Este es nuestro Padre. Pensemos.”
Fuente: Radio Vaticana.
viernes, 1 de noviembre de 2013
Noviembre, el mes de Nuestra Señora.
En el mes de Noviembre de
1830, se consolida un milagro que inició en Julio del mismo año y que hasta nuestros días sigue otorgando
bendiciones por todo el mundo a quienes devotamente llevamos la Medalla
Milagrosa de La Santísima Virgen Inmaculada.
“Yo soy la Inmaculada
Concepción”, saluda la Santa Madre a Sor Catalina aquella madrugada de Julio,
dándole a conocer su tristeza por la lejanía de los seres humanos con aquel que
nos ha creado. Con mirada suplicante
nuestra Señora sostiene en sus manos el globo terrestre, y sus
ojos al cielo elevan constantemente sus peticiones por nosotros.
“Deseo derramar gracias sobre tu comunidad; lo deseo ardientemente. Me
causa dolor el que haya grandes abusos en la observancia, el que no se cumplan
las reglas, el que haya tanta relajación (…)” le habla
María a Sor Catalina, “Hija mía, será despreciada la cruz, y el Corazón de
mi Hijo será otra vez traspasado; correrá la sangra por las calles. La Virgen no podía hablar del dolor, las
palabras se anudaban en su garganta; tenía semblante pálido, prosigue su
relato.
La Virgen, llena de su infinito amor maternal no
quiere vernos padecer las graves consecuencias de nuestra desobediencia a los
mandamientos de Dios, por el contrario, su deseo es que, con Su intercesión, podamos
lograr la redención de nuestros pecados y la gracia de su Hijo, nuestro
Salvador. Es por ello que el 27 de Noviembre de 1830, en su segunda aparición
en la Rue Du Bac, la Reina Celestial da una directriz a Sor Catalina: "Haz
que se acuñe una medalla según este modelo. Todos cuantos la lleven puesta
recibirán grandes gracias. Las gracias serán más abundantes para los que la
lleven con confianza".
María quiere que todos sus
hijos encuentren el camino de la redención, por eso, con sus brazos abiertos
está a la espera de que acudamos a Ella, que, en palabras de San Luis María de
Monfort “es el camino más seguro, el más
corto y el más perfecto para ir a Jesús”.
Con gran júbilo al sabernos hijos
de María, iniciemos el mes de Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa con un
corazón dispuesto a amar y conocer mucho más a nuestra Buena Madre.
Deberíamos
implorar con fervor su ayuda y asistencia; pues Ella posee méritos exaltados con Dios, y está muy deseosa de asistirnos
con sus oraciones. ¡Nadie lo puede dudar! Y quien lo haga solo podría obrar con
impiedad y malicia.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)







